OTRO DÍA EN EL PARAÍSO

Era joven, de aspecto desaliñado, casi de los que asustan cuando nos cruzamos con alguien con esas pintas en una calle solitaria, pero aquel pequeño gesto que realizó el muchacho me sorprendió gratamente y me llenó de esperanza.Sentado en una cafetería, junto a la ventana que daba a la calle, me ensimismé observando el irSigue leyendo “OTRO DÍA EN EL PARAÍSO”

UNA MIRILLA HACIA EL CIELO

Era paz, pura paz, lo que calaba en mi alma aquella preciosa mañana.  El silencio imperante sólo se perfeccionaba con el canto de los pajarillos que se despertaban con los primeros rayos del sol y las voces angelicales de las hermanas de Belén que se preparaban para la Eucaristía. El ambiente intimista y recogido, aSigue leyendo “UNA MIRILLA HACIA EL CIELO”

LOS OJOS DE LA ABUELITA

En muchas ocasiones, como cofrade, me he preguntado si la labor que hacen nuestras hermandades  es del agrado de Dios.  Si los  hermanos  que  las conformamos somos verdaderos cristianos, seguidores del ejemplo de Cristo y difusores de su mensaje. Ayer también me lo preguntaba mientras, un año más, sacábamos a San Blas por las callesSigue leyendo “LOS OJOS DE LA ABUELITA”

ERA ARTE Y YO NO LO SABÍA

A pesar de ser festividad local, hoy me desperté temprano. Aún era de noche cuando llegué a la esquina del parque González Hontoria,  frente a la entrada de mi oficina. No daba crédito a lo que veía y, quizás  movido por mi ignorancia,  un volcán de indignación recorrió mi interior de arriba abajo. Un marSigue leyendo “ERA ARTE Y YO NO LO SABÍA”

“AL QUE HA DESTROZADO LA ILUSIÓN DE LOS NIÑOS”

Ayer, cientos de niños jerezanos de corta edad pasaron largas horas en la calle Merced para alfombrarla al paso de patrona. Sus sonrisas e ilusiones se vieron plasmadas en variopintos dibujos de sal, que a cualquier madre alegraría, no por la belleza de sus creaciones,  sino por el gesto de hacerlo a altas horas deSigue leyendo ““AL QUE HA DESTROZADO LA ILUSIÓN DE LOS NIÑOS””

EL JOVEN PROFESOR

LA RECOGIDA DE METALES A finales de la década de los cincuenta,  en la plaza del Mercado había grandes y frondosos árboles. En primavera, sus flores blanquecinas, que los niños del barrio llamaban “quesitos”, hacían las delicias de los chavales que se atiborraban de las florecillas para aliviarse el hambre a costa de seguras diarreas.Sigue leyendo “EL JOVEN PROFESOR”

MUERTE DE UN NIÑO

A muy pocos les ha pasado desapercibida la dramática historia de unos adolescentes que se desprendieron de su hijo recién nacido en el rio Besós.  Probablemente, fruto de la peligrosa trivialidad con la que la sociedad de hoy habla de la vida y de la muerte  esos jóvenes padres no fueran conscientes del mal queSigue leyendo “MUERTE DE UN NIÑO”