Quizá porque he crecido rodeado de personas ancianas, siempre he tenido una gran sensibilidad hacia aquellos seres humanos que afrontan el atardecer de sus vidas. A la propia enriquecedora experiencia de dejarse empapar por sus historias y recuerdos, he encontrado en ellos un referente, un ejemplo, un pozo sin fondo de consejos con el queSigue leyendo «LA SONRISA DE UN ANCIANO»
Archivo del autor: pacozuritamartin
CONFIANZA EN DIOS
Señor, cuando desconfío,Los temores me confundenY, al dudar, mis pies se hundenEn el mar oscuro y frío.Y en el ciego desvarío,Sin tener dónde agarrarmeTú llegas sin avisarmeY me sostienes de nuevoY al mirarte me conmuevoDe cuánto debes amarme. Paco Zurita
ESPERANZA
El sol cansado se acuestaentre los campos de hinojosy contemplo ante mis ojoscómo la noche se aprestaa rendir siempre dispuestala última luz del día.Si se acaba la alegríano hay que perder la esperanzaque a la vez en lontananzaese sol amanecía. Paco Zurita
EN DEFENSA DE LA CULTURA
Quizás por hastío, aburrimiento o estresante frustración, han dejado de interesarme desde hace tiempo los foros o programas de índole política. Huyendo de ese mundo, que en realidad me apasiona por su naturaleza esencial de servir y procurar el bien y progreso de la sociedad, solo participo en foros culturales o veo programas de historiaSigue leyendo «EN DEFENSA DE LA CULTURA»
OTRO DÍA EN EL PARAÍSO
Era joven, de aspecto desaliñado, casi de los que asustan cuando nos cruzamos con alguien con esas pintas en una calle solitaria, pero aquel pequeño gesto que realizó el muchacho me sorprendió gratamente y me llenó de esperanza.Sentado en una cafetería, junto a la ventana que daba a la calle, me ensimismé observando el irSigue leyendo «OTRO DÍA EN EL PARAÍSO»
A MI ABUELO, FRANCISCO MARTÍN FRIGOLET
A MI ABUELO Fui a la tierra que tú amabas buscando, abuelo, tus huellas y hallé en las playas aquellas las arenas que pisabas, esas que tanto añorabas de tu infancia ayamontina. Donde bebe agua marina y se muere el Guadiana fue mi alma jerezana a buscarla peregrina. Respiraba la mañana la brisa tenue delSigue leyendo «A MI ABUELO, FRANCISCO MARTÍN FRIGOLET»
EL COTO DESDE SANLÚCAR
El mar agita las olas Y el sol ya besa la arena Y mi alma se serena Y busca quedarse a solas Y pienso en las amapolas Que florecen tras el río En el romero de estío En los pinos y en el brezo Que desde aquí yo le rezo A la Virgen del Rocío.
¡Qué grande eres Dios mío!
¡Qué grande eres, Dios mío Pintando así atardeceres! ¡Qué grande, qué grande eres Que al mirarlos me extasío! ¡Qué sublime poderío Que al contemplar tal belleza Me rindo ante tu grandeza Y te hago más mi dueño¡ ¡Que ya con tu gloria sueño Porque así también se reza!
UNA MIRILLA HACIA EL CIELO
Era paz, pura paz, lo que calaba en mi alma aquella preciosa mañana. El silencio imperante sólo se perfeccionaba con el canto de los pajarillos que se despertaban con los primeros rayos del sol y las voces angelicales de las hermanas de Belén que se preparaban para la Eucaristía. El ambiente intimista y recogido, aSigue leyendo «UNA MIRILLA HACIA EL CIELO»
LOS OJOS DE LA ABUELITA
En muchas ocasiones, como cofrade, me he preguntado si la labor que hacen nuestras hermandades es del agrado de Dios. Si los hermanos que las conformamos somos verdaderos cristianos, seguidores del ejemplo de Cristo y difusores de su mensaje. Ayer también me lo preguntaba mientras, un año más, sacábamos a San Blas por las callesSigue leyendo «LOS OJOS DE LA ABUELITA»