EL PODER DE LA ORACIÓN

Llevaba ya un buen tiempo con la moral por los suelos, fruto de varias decepciones y fracasos seguidos. Llegué a un punto en el que la única salida que veía para mi desazón y desánimo era reconocer sin más que no había más remedio que abandonar, reconocer la derrota y afrontar que nada podía hacerseSigue leyendo “EL PODER DE LA ORACIÓN”